Boletín Internacional

BOLETÍN N° 30 ABRIL 2017

“ ¿Quién nos retirará la piedra de la puerta del sepulcro?” Mc 16, 3


Hna. Louise Madore hdls
Superiora general

Esta Palabra resuena, en la mañana de Pascua, en el corazón de estas mujeres ansiosas de encontrar al Ser amado Jesús. Deseosas de manifestar su amor realizando los últimos ritos, tan luego terminó el sábado, compran las especias aromáticas necesarias y corren para ungir el cuerpo del bien amado. Pero, de repente, en el camino, una duda surge en sus corazones. “¿Quién nos retirará la piedra?”

En los 4 evangelistas, en esa mañana de Pascua, estas son las mujeres que se preocupan de encontrar una manera de retirar la enorme piedra que bloqueaba el acceso a la tumba: ¿Quién nos retirará la piedra?” (Mc 16, 3) y de nuevo estas mismas mujeres se consternaron al descubrir que la piedra fue quitada (Lc 24: 2; Mt 28,2) o retirada (Jn 20,1).

Les invito a contemplar esta piedra retirada… como en la mañana de Pascua, tratemos de descubrir lo que significa para nosotras hoy. Es lo inconcebible que tiene lugar delante de los ojos de estas mujeres, primeras discípulas de la Resurrección.

Pidamos a estas mujeres, testigos de la Resurrección, de abrir nuestros ojos para descubrir por la fe, más allá de las apariencias, las realidades que nos invaden. Cuando pensaban que todo estaba acabado, que Aquel a quien habían amado tanto y puesto toda su esperanza, su Maestro, Jesús, fue sellado para siempre, en la muerte detrás de esta piedra. 

He aquí, la irrupción de lo inesperado, tal como el agua que brota en el corazón de un desierto, la vida estalla de la prisión de la tumba, la muerte es retirada por la resurrección. Al crisol del amor loco entregado en la cruz, la Vida grita "victoria" en Jesús resucitado, en él la muerte ya no tiene poder.

En nuestros corazones, dejemos a Cristo resucitado quitar nuestras piedras que nos impiden dejar surgir la vida y nos mantienen en las obscuridades de la tumba. Son numerosas esas piedras que desvían nuestra mirada de los gérmenes de vida que esperan sólo nuestro amor para estallar… Las piedras de nuestra indiferencia, de nuestra cólera, de nuestros miedos del otro diferente o más aún las piedras que nos encierran en el pasado, en una vida religiosa apagada, en nuestro individualismo… ¿Cuál es la piedra “retirada” por la Resurrección que deseo ver, hoy?”

En un mundo que nos habla frecuentemente del miedo al extranjero, al migrante y nos invita a replegarnos sobre nosotras mismas, sobre nuestra realización humana en detrimento del bien común y de la misión, ¿arriesgaremos a quitar las piedras que nos encierran y nos asfixian?

La Sabiduría sigue siendo esa fuerza liberadora que nos envía hacia nuestras hermanas y hermanos necesitados, sedientos de relaciones verdaderas, en búsqueda de sentido y que aspiran ser liberados de toda forma de cargas que hacen pesadas sus vidas (Orientación Cap. Gral. 2012) 

Article available in Français English Espanol Italiano

BOLETIN N° 29 OCTUBRE 2016

‘’Una cruz se planta en mi corazón’’

Montfort

Hna. Louise Madore hdls
 Superiora general

 

Se trata de la cruz de Pontchâteau, que según el símbolo que Montfort utiliza, se planta en su        corazón y no en el alto lugar del Calvario donde él había soñado plantarla!

No fue en vano que la familia montfortiana y todos sus asociados-as y amigos-as hayan escogido reunirse en este lugar para clausurar el Tricentenario de la muerte del Padre de Montfort. 

El gran proyecto del calvario de  Pontchâteau,  emprendido  por Montfort entre 1708 y 1709, después de múltiples misiones de evangelización a través de las ciudades  y campos de  Nantes, brota de dos dimensiones profundas que alimentan  su corazón:  la contemplación y el apostolado.

 ¿No son las dos mismas dimensiones o exigencias que orientan  el corazón de sus hijas? Montfort  ha tenido el genio de edificar una gran cruz en cada lugar donde  terminaba  sus misiones… Así los       pobladores,  levantando los ojos y el corazón hacia la cruz en medio de su pueblo, contemplarían para siempre la locura amorosa de la Sabiduría crucificada para  la humanidad. El predicador imbuido de este amor, no dejará jamás de enseñar proclamando el evangelio,  testimoniando su amor por los pobres e     invitando a cada uno y cada una de ellos  a reconocer este amor redescubriendo en  su llamado bautismal, su dignidad de hijos e hijas de Dios. Es el corazón de todas sus misiones.

 

Todo el apostolado del Padre de Montfort  es consumido por el  deseo de reunir hombres y mujeres de toda categoría para dejarse transformar  por  este amor loco de Dios. 

Leer más : PDF

Article available in Français English Espanol Italiano
Otros artículos en la sección Boletín Internacional
BOLETÍN N° 30 ABRIL 2017
BOLETIN N° 29 OCTUBRE 2016
BOLETIN N° 28 JUNI 2016
BOLETIN N° 27 Diciembre 2015
BOLETIN N° 26 JUNIO 2015
BOLETIN N° 25 - ENERO 2015
Boletín N° 23
Boletín N° 22 Enero 2014
Boletin - Junio 2013 - nº21
Boletín N° 20 Marzo 2013
Navigateurs: Internet Explorer version 10 et +, Firefox et Chrome | Copyright: Filles de la Sagesse 2005-2014